miércoles, 25 de enero de 2017

Aceites Esenciales

Desde tiempos muy remotos, la Humanidad ha recurrido al uso de los aceites esenciales con fines terapéuticos, cosméticos o medicinales. Los antiguos alquimistas los consideraban el “alma de las plantas” ya que poseen poderosos fitoquímicos concentrados de energía vegetal, un auténtico elixir de belleza y bienestar.
La aromaterapia es una técnica muy antigua que utiliza los aceites esenciales con fines terapéuticos, tanto a nivel físico como emocional.
El uso de los aceites esenciales nos aporta tranquilidad y equilibrio, al tiempo que sus propiedades purifican e hidratan la piel despertando su resplandor natural.


De los millones de plantas existentes en nuestro planeta se extraen aproximadamente 4.000 aceites esenciales distintos. Casi todas las plantas contienen estas sustancias, sin embargo, algunas de ellas presentan una concentración tan baja que hace prácticamente imposible su obtención.

Las plantas aromáticas son las que concentran mayor cantidad de esencias y por tanto constituyen la materia prima para su obtención. En algunos casos se emplea toda la planta, en algunos casos sólo las hojas, flores, frutos, raíces, semillas, frutos e incluso la corteza de ciertos árboles.

Debido a su relativamente pequeña concentración en las plantas, obtener aceites esenciales, por lo general, requiere de gran cantidad de materia vegetal. Por ejemplo, se necesitan aproximadamente 1.000 kilos de pétalos para producir 16 onzas de aceite de rosas. Además hay que añadir el carácter volátil de estas sustancias y la facilidad de ser alteradas por condiciones externas como humedad, temperatura, luz, etc. Todo esto nos da una explicación del elevado coste económico de estos aceites.

Los aceites esenciales son líquidos, más o menos viscosos (algunos tienen la consistencia parecida a la miel), con una densidad generalmente inferior a la del agua (excepto el de ajo y el de canela). Generalmente son casi incoloros, ligeramente amarillentos o de tonos pastel, otros son muy pigmentados: rojizos, marrones, verdes, etc. Son altamente concentrados y muy volátiles, son ligeros y no son grasos a pesar de ser llamados aceites. Son susceptibles de daño por las temperaturas extremas, por las radiaciones ultravioletas y por las vibraciones causadas por ruidos elevados.

Se disuelven fácilmente en aceites vegetales, materias grasas y en alcohol. Tienen gran capacidad de penetración absorviéndose fácilmente por la piel. Se expanden rápidamente en los tejidos subcutáneos y pasan a la circulación sanguínea que los distribuye por todo el organismo. Los aceites esenciales son como el ADN de las plantas.

Hay que distinguir entre “aceite esencial”, “aceite esencial modificado” y “esencias”.

El Aceite Esencial es la sustancia obtenida de plantas aromáticas por diversos procedimientos. Es necesario tener en cuenta las distintas calidades que pueden encontrarse en el mercado. Para la práctica de la Aromaterapia, se deben utilizar solamente los aceites esenciales genuinos, es decir, cualquier producto vendido como “aceite esencial”, “aceite esencial natural”, “aceite esencial 100% puro”, “aceite esencial 100% natural” por un proveedor de confianza y con precios adecuados para los diferentes aceites esenciales. Además su etiquetado puede incorporar las denominaciones de “biológico”, “ecológico”, “orgánico”, haciendo referencia a la forma de cultivo de la planta y a la no utilización de productos fito-sanitarios de tipo químico o al empleo de fertilizantes químicos, según los casos. Deben ir envasados en botellas de vidrio topacio (marrón) y en su etiqueta debe constar la identificación botánica exacta, además de su nombre común, su nombre completo en latín. El genero, la variedad, la parte de la planta empleada, el método de extracción, que son 100% puros, sin mezclas ni manipulaciones, y el Registro de Sanidad. Estas mismas sustancias vendidas en establecimientos no especializados o a precios extrañamente bajos NO son aceites esenciales auténticos.
Los aceites esenciales son sustancias no grasas y muy volátiles. Su estructura molecular es mucho más pequeña que la de los aceites vegetales, razón por la cual penetran a un nivel mucho más profundo en la piel.

El Aceite Esencial Modificado es un aceite esencial al que se le ha añadido (o eliminado) algún componente puntual para potenciar su aroma, o bien es aquel aceite al que se le mezcla un aceite esencial del mismo tipo pero más económico para reducir su costo , o al que se le añade cualquier tipo de diluyente para su uso en una aplicación en la que se requiera un producto más diluido. En algunas ocasiones, los aceites esenciales son diluidos para intentar comercializarlo como un aceite esencial, constituyendo esto un fraude.

Las Esencias en la mayoría de los casos, no está clara la composición de estos productos y este término alberga una amplia variedad de productos de distinta calidad o bien con una composición difícil de comprobar. Se fabrican a partir de un producto base al que se le añaden sustancias aromáticas que pueden ser aceites esenciales o productos químicos sintéticos y un amplio abanico de aditivos como conservantes, antioxidantes, colorantes, etc. Pueden imitar el aroma de aceites esenciales, de flores, o consiguen aromas artificiales que no existen en la naturaleza.

Según esta clasificación y atendiendo al valor real de estos productos, un aceite esencial “genuino” es siempre más caro que un aceite esencial modificado del mismo tipo, y éste a su vez tiene más valor que una esencia artificial que intente imitar su aroma.

El primer indicativo que nos puede informar sobre la calidad de un aceite esencial es el precio y después el envase y la comprobación del etiquetado. Los aceites esenciales naturales suelen ser caros. No son nada recomendables si una empresa está vendiendo todos los aceites al mismo precio, o demasiado baratos, o en frascos de vidrios transparentes.

Aceites Esenciales, el Alma de las Plantas

¿Qué propiedades tienen los aceites esenciales?
Cada aceite esencial posee las propiedades específicas de la planta de la que se obtiene, pero todos en mayor o menor grado son:
  • Antibióticos
  • Antisépticos
  • Regeneradores celulares
  • Inmunoestimuladores
  • Antivíricos
  • Antiinflamatorios
  • Estimuladores de la circulación sanguínea y linfática
  • Relajantes
  • Depurativos

¿Cómo administrar los aceites esenciales?
Existen varias formas de aprovecharnos de las virtudes de los aceites esenciales:
  • Vía oral
    • Está totalmente desaconsejado realizar esta práctica por nuestra cuenta ya que correríamos el riesgo de intoxicarnos. Ingerir un aceite esencial sólo debe hacerse bajo prescripción médica y con fines terapéuticos.
  • Vía respiratoria
    • Los aceites esenciales son partículas volátiles, es decir, se evaporan. Al ser inspiradas, estas partículas entran en nuestros pulmones a través de los alvéolos pulmonares y penetran en el torrente sanguíneo. Su rapidez y eficacia depende de muchos factores como la intensidad de la respiración o las propiedades específicas del aceite en cuestión.
    • Aromaterapia-Aceites. El intenso aroma de los aceites esenciales tiene un efecto inmediato en nuestras emociones, infundiéndonos relajación y equilibrando estados de ánimos desordenados, ayudando a conciliar el sueño, etc. La bioquímica Margueritte Maury (1895-1968), impulsó la aromaterapia en Occidente y el uso de los aceites esenciales acompañados de masajes con fines terapéuticos. Hemely Varela, directora de formación de Darphin comenta que “cuando un aroma entra por la cavidad nasal se activa el sistema límbico de nuestro cerebro. Se trata de la parte relacionada con la memoria y las emociones. El 70% de nuestras emociones se generan gracias a los aromas que nos rodean”. 

  • Vía tópica (a través de la piel) 
    • Está demostrado que el uso regular de aceites esenciales, nutre e hidrata la piel. Además, la mayoría de los aceites esenciales poseen propiedades regeneradoras muy eficaces para prevenir la formación de arrugas o el envejecimiento prematuro de la piel.

¿Cómo podemos usar entonces los aceites esenciales?

  • INSPIRANDO SU AROMA. Puedes beneficiarte de sus propiedades simplemente respirando su aroma. Despejan las vías respiratorias y nos producen sensación de relajación.


  • MASAJEANDO LAS ZONAS AFECTADAS. Para aliviar dolores, eliminar toxinas o mejorar la apariencia de la piel, lo mejor es aplicarlos directamente masajeando las zonas afectadas. Eso sí, debemos tener en cuenta una serie de precauciones. Los aceites esenciales son sustancias muy concentradas que pueden resultar tóxicas y peligrosas para la salud. No se pueden aplicar sobre la piel los aceites esenciales puros sin antes diluirlos en otra sustancia conductora: aceites vegetales, arcillas u otras lociones cosméticas.

  • EN COSMÉTICA. Existen muchas variedades y la mayoría de ellos tienen propiedades dermatológicas increíbles, pero dependiendo del tipo de piel, algunos de ellos son más aconsejables que otros:
    • Pieles grasas o con tendencia al acné: elige aceites esenciales con propiedades astringentes y antibacterianas (por ejemplo, el aceite de ciprés, de geranio, de limón, de árbol de té, bergamota, de toronja o de madera de cedro). Debes aplicarlos sobre la piel totalmente seca y evitar después las exposiciones solares para que no aparezcan manchas.
    • Pieles secas: tienen tendencia a desescamarse o a volverse hiper-sensibles ante los cambios climáticos, el estrés o en respuesta a ciertos tratamientos de uso tópico que pueden alterar su PH natural. Lo mejor es tratarlas con aceites esenciales calmantes, equilibrados y suaves (de rosas, lavanda, jazmín o nerolí).
    • Pieles maduras: para evitar la aparición de arrugas y la pérdida de elasticidad, opta por aceites esenciales con propiedades regeneradoras (aceite de salvia, de mirra, de rosa damascena o de hinojo). ¡Son el mejor tratamiento antiedad natural que existe!
    • Tratamientos Corporales: Recuerda, además, que todos estos aceites esenciales pueden aprovecharse también en tratamientos corporales. Para ello sólo tienes que añadirlos a una base cosmética neutra o, en el caso de las exfoliantes, un grano de textura suave como el azúcar.

¿Cuáles son los aceites esenciales más usados?
  • Camomila romana: antiinflamatoria, conviene a todas las pieles.
  • Ciprés: tónico venoso, calma las pieles congestionadas.
  • Enebro: drenante, exfolia la celulitis.
  • Eucalipto: antiséptico, sanea el cuero cabelludo.
  • Geranio: tonificante, fortalece las pieles sensibles.
  • Jazmín: estimulante, afrodisíaco, eleva el estado de ánimo.
  • Lavanda: bactericida, reequilibra las pieles secas e irritadas.
  • Limón: astringente, purifica las pieles grasas.
  • Menta: estimulante, devuelve el vigor al cabello.
  • Naranja: antiespasmódica, relaja el cuerpo.
  • Orégano: anticelulítico, afina la silueta.
  • Pachuli: cicatrizante, reduce el acné.
  • Romero: tonificante, devuelve el resplandor cabellos débiles.
  • Salvia: tónico, facilita crecimiento del cabello.
  • Sándalo: estimulante, tonifica el cuerpo.
  • Tomillo: bactericida, combate todo tipo de infecciones.
  • Zanahoria: antioxidante, revitaliza las pieles secas y cansadas.

¿Cómo conservar los aceites esenciales?
Siempre en frascos de cristal oscuros para evitar que se oxiden debido a la luz solar. Debes evitar exponerlos a cambios bruscos de temperatura y por supuesto guardarlos en un lugar fuera del alcance de los niños.
Si sigues estas instrucciones, un aceite esencial tiene una vida media de cuatro años sin deteriorarse.


Precauciones en su uso
FOTOSENSIBILIDAD: Algunos aceites esenciales procedentes de cítricos como el aceite esencial de naranja, de limón o de bergamota, vuelven la piel fotosensible por lo que deben aplicarse únicamente por la noche evitando así la exposición solar en las horas siguientes a su uso.
Las mujeres embarazadas, los niños y los ancianos deben consultar con su médico sobre el uso de los aceites esenciales. Si tienes algún tipo de alergia en la piel o dermatitis también debes comentarlo a un especialista.


Fuentes Qué son los Aceites Esenciales
Aceites Esenciales, el Alma de las Plantas

 Como opinión personal, diré que a la lista de más arriba, yo añadiría el Aceite Esencial de Bergamota, me encanta su aroma, como el de todos los cítricos. Mezclando 2 gotas de este aceite con 2 gotas del de Naranja y 2 gotas del de Limón, se puede aromatizar lo que imagines... los pañuelos de cuello, los puños de un sueter, un algodón sobre la almohada, un cajón de ropa interior... etc. etc., el resultado es increíble.
También el Aceite Esencial de Arbol de Te, porque aunque tenga un olor muy fuerte, he comprobado sus propiedades como cicatrizante en una pequeña quemadura, o cortes en las manos, como repelente de mosquitos mezclado con el de limón y citronella, para agregar a una crema facial de noche por sus propiedades antimanchas, junto con el de limon y naranja... o incluso para masajes relajantes y desodorantes de pies, o de pecho y espalda, para los costipados... ¡infinitas posibilidades tienen estos aceites esenciales! que he descubierto no hace mucho, pero que ya siempre tengo presentes.




No hay comentarios:

Publicar un comentario

Si te gusta alguna receta, te animo a que la cocines. Aunque no seas un "cocinillas" siguiendo los pasos y viendo las fotos y vídeos, te resultará muy sencillo. Ya me dirás que te ha parecido ¡espero tus comentarios!
Loles Cf